L.

L.

martes, 19 de julio de 2011

Las cosas se ponen difíciles a menudo. Aunque todo vaya bien siempre acaba saliendo algo que falla. Pero a mi ya me da igual. Mira, estoy acostumbrada a discutir con gente, a reconciliarme..Estoy acostumbrada  a los abrazos de consolación, porque tengo amigas que están ahí para mi. Llámame..sencilla, incluso de vez en cuando podrás llamarme alocada, o tonta, o caprichosa..Incluso necia. Pero no soy ninguna falsa, no cometo eso de la falsedad. Si digo algo de alguien cuando estoy enfadada con esa persona, cuando nos reconciliamos, y lo hablamos, se lo digo a ella. No todo el mundo puede decir lo mismo. TÚ no puedes decir lo mismo. ¿Quieres hablar de mi falsedad? Habla, poco podrás sacar, incluso creo que me favorecerás, porque todo el mundo verá que no soy nada de lo que tú me dices. Ahora, si te arriesgas a hablar inventando, yo también hablaría, y no me haría falta inventar para que salieras mal parada. Si, también de vez en cuando me puedes llamar mala, pero con razones.

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