L.

L.

lunes, 15 de agosto de 2011

El mundo contigo tendría sentido incluso si girara del revés.

Curiosamente, unos días tengo ganas de comerme el mundo, y otros días el mundo me come. Es raro, pero común. Creo que a todo el mundo le pasa. A menudo, hablo conmigo. No en alto, pensarían que estoy loca..Me digo a mi misma lo fuerte que soy, y lo mucho que valgo. Él no me merece, y nunca lo ha hecho. Que voy a ser egoísta y a quererme cada día más. Quiero tener un ego que no me quepa por la puerta, y ser yo la que haga daño a los tíos, en vez de al revés. Me pongo música para bailar, no música melancólica. Me pongo frente al espejo y me repito varias veces ''hoy vas a ser quien quieras ser'' y intento cumplirlo. Pero entonces llega uno de esos días. Esos días en los que el primer pié que pones en el suelo al despertar, es el izquierdo. Ya empezamos mal. Uno de esos días en los que el maldito reproductor de música está en modo aleatorio, y le dá por poner canciones tristes que recuerdan a él. Uno de esos días en los que me meto en el tuenti, y el primero que me sale en novedades, es él. Uno de esos días en los que salgo a la calle, y por más que quiera verlo para demostrarle que soy feliz sin él, no lo veo, pero lo echo de menos..Uno de esos días en los que veo su número de teléfono en la agenda y me dan ganas de llamarle. Uno de esos días en los que me arrepiento de no haberle dicho cuanto le quiero en su momento..Uno de esos días en los que admites, de una puta vez, que quieres un abrazo suyo. Y que le jodan a los demás.

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