L.

L.

domingo, 15 de enero de 2012

L.P

+¿Por qué estás..fatigado?
-He venido corriendo
+¿Desde Alaska? 
-Tenemos que hablar
+Ya, pero es que..no tengo mucho tiempo, debo coger un avión a Toronto..y bueno, coge las cajas que salgan..
-¡Cállate un poco!
+Vale
-No tardaré nada
+Bien, dime
-Hace tres días, te aborrecía, soñaba con que un taxi te pillara, o te envenenaran 
+Anda, mira, que bien..
-He dicho que me escuches. Después surgió el viaje a Alaska, y las cosas cambiaron, cuando nos besamos, y me contaste lo del tatuaje. Cuando me miraste porque estaba desnudo.
+Ya pero no había nada más..
-Claro que si, pero no me dí cuenta de esto hasta que no me encontré solo, en un granero, sin esposa, así que, te imaginarás el disgusto que me llevé cuando de pronto caí en la cuenta de que a la mujer que quiero están a punto de echarla del país. Casémonos. Porque quiero estar a tu lado. 
+Créeme, no quieres estar conmigo
-Si quiero
+La cuestión es que hay una razón para que lleve sola tanto tiempo. Así estoy muy cómoda, y sería más fácil si los dos nos olvidásemos de todo lo que ha pasado y yo me fuera. 
-Tienes razón, sería más fácil..
+Tengo miedo
-Y yo
+¿Y tú no deberías de ponerte de rodillas o algo así?
-Espero que eso sea un si
+Si

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