L.

L.

sábado, 28 de enero de 2012

Mejor tarde que nunca.

No seas tonta. No lo dejes ir. No pienses que porque hoy no quieras verle, nunca más querrás. Querrás. Querrás quizá meses después. Con más fuerza que nunca. Querrás verle, llamarle a todas horas, preguntarle que que hace. Pensarás. Te arrepentirás. Dirás ''Tenía que haberlo mantenido conmigo'' Pero será tarde. Te darás cuenta de que a veces la vida nos gira de tal manera que quedamos en la posición del otro. Por eso, hoy, corre, sal a buscarle, grítale que le quieres, desgástale la boca. Solo es un consejo. De experiencia propia.

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