L.

L.

domingo, 15 de abril de 2012

Espero que te acuerdes de cada tarde, que recuerdes mi amor como el de nadie.

Me guardo los recuerdos por si algún día los necesito. También he quitado las fotos de mi habitación donde aparecíamos los dos y he borrado su nombre de cada sitio en el que estaba escrito. No sé que he hecho mal, si es que he hecho algo mal. No quiero echarme las culpas, pero quiero una razón de por qué pasa todo esto. Estoy cansada de decir que ya está bien y volver a caer cuando escucho cualquier canción que me recuerda a todas esas mañanas, y esas tardes, y esas noches. Dicen que es mejor así. ¿Mejor? ¿Para quién? Para mi desde luego no. Para mi no es mejor despertarme sabiendo que todo ha acabado, ni dormirme cuando me he cansado de llorar, no, esto no es lo mejor. Prometí, es más, juré, que iba a secarle las lágrimas cuando llorase, reír con él siempre que fuera posible, y abrazarle hasta que se me agotaran las fuerzas. Cómo jode. Nadie sabe como me siento y a nadie le deseo esto. Es irónico, a veces, creía que era un sueño todo aquello, que era muy bonito. Y  no quería despertar. Ahora en cambio me siento en una puta pesadilla cada día. Me gusta verle feliz, pero me gustaba más verlo feliz conmigo, y no con otra. Lo he intentado todo, lo he dado todo, hasta el punto de yo quedarme sin nada. Y no me arrepiento, no me arrepiento de absolutamente nada de lo que he hecho. Sé que he hecho lo que he sentido en cada momento. Y por eso estoy bien, porque me quedo con la tranquilidad de que él sabe lo que siento. Pero si pudiera decirle algo más, le diría que me he sentido muy bien. Que he sido muy feliz. Que en ningún momento he querido llegar ni a tres metros sobre el cielo, que he llegado mucho más arriba. También le diría que le recuerdo cada minuto. Que aunque ahora quiera odiarle, me es imposible. Y también le diría que hay muchas personas en mi vida, pero qué a pesar de todo, él ha sabido llenarme como nadie. 

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