L.

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jueves, 5 de abril de 2012

Mi niño, mi sueño

Vale, lo admito. Admito que me encantan sus manos y más cuando me tocan. Admito que me levanto y me acuesto queriendo verle a él. Admito que tengo miedo de que esto, sea lo que sea, acabe. Admito que siempre que le veo no puedo evitar las ganas de comérmelo. Porque las cosas son así, y no puedo cambiarlas, porque yo no elegí que fueran de esta manera. Ni elegí quererle, ni elegí llegar a enamorarme de él. Ni si quiera elegí memorizar su número de teléfono o aprenderme a que sabe su boca. Pero también admito que si pudiera volver atrás, y me dieran la oportunidad de elegir..Elegiría esto. 

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