L.

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sábado, 18 de agosto de 2012

Tengo ganas de ti

-Pues va bien este vejestorio, ¿eh? ¿Qué es? ¿De los ochenta?
+Ah, vale. Ya veo que voy en mi coche con el típico tío que se piensa que se nos caen las bragas porque suelte dos chistes malos. ¿No? Que estamos todas esperando en fila india a que vengas a rescatarnos en tu moto poligonera.
-Por cierto, me llamo Hache.
+¿Qué clase de nombre escondes para llamarte Hache? ¿Humberto? ¡No! ¡Hilario!
-Hugo.
+Hugo es un nombre de la hostia.
-¿De verdad?
+Sí. No deberías esconderlo.
-¿Y tú? ¿Cómo te llamas?
+Ginebra.
-¿Te llamas Ginebra?
+Mi madre es inglesa, desgraciado.
-¿Y alchólica?
+¡Eh! Era el nombre de mi abuela. No te pases ni un pelo. Bueno, de todas formas, mis amigos me llaman Gin.
-¿Tónic?
+¿Tú sabes lo que es el taekwondo? Es un arte marcial moderno que consiste básicamente en que mi talón está dentro de tu boca en menos de una fracción de segundo.
-No me gusta que me vacilen.
+Ya, pero es lo que tiene, súper Hache. De pronto, un día llega alguien que te da mil vueltas y te das cuenta de que llevas siendo un pringaillo toda tu vida.
-¿Ah, sí?

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