L.

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martes, 30 de octubre de 2012

Let me show you

No es difícil averiguar lo que yo quiero, sobretodo si eres capaz de escucharme. Eso si, si no te cansas antes de que termine de hablar. Atento. No me gustan los hombre-araña que van de rascacielos en rascacielos y cualquier noche de estas te da un beso con la máscara puesta. No me gustan los tíos tan fuertes que parece que van a explotar, así que eso de ser un Hulk lo dejo para los disfraces de carnavales. No pido que me recojan en un batmóvil cada noche, tampoco un Lobezno que saque las garras por mi, me gustan con un poquito de corazón, así que Iron Man, te dejo con tu batería recargable. Tampoco me gustan los príncipes, no me gustan las perdices, por eso no quiero que seas un Erik que se enamora de mi voz y hace lo que sea para volver a escucharla, porque yo no seré quien se peine el pelo con un tenedor. Tampoco quiero montarme en una alfombra voladora, nunca he tenido demasiado equilibrio. No me gusta Tarzán y esa manía de ir de árbol en árbol. No me gustan las manzanas, así que no tendrás ninguna obligación de darme un beso encantador cuando me haya comido una envenenada. Ni los espaguetis, que tampoco quiero jugar a ser la dama y el vagabundo y que sin darnos cuenta nos besemos. Si quiero que me beses ya te lo pediré yo. Y que llegue el punto en el que yo no tenga que pedírtelo. Pero no un beso encantador, a mi bésame de tal forma que se me agote la respiración y me sobre la piel, no me des viajes a caballo por el bosque, cuando puedes estar en casa haciéndome el amor recién levantado, a la hora de la siesta, un poco antes de cenar y cada noche en un sitio distinto. No me regales joyas, ni ramos de flores, porque no pienso tener ni un solo jarrón. Regálame alguna notita o alguna foto para que pueda verla y recordarte cuando no estés cerca. Y antes de irte abrázame tan fuerte que el resto del tiempo que no te vea, vaya oliendo a ti. No quiero que me des la razón en todo, quiero que me la quites siempre que puedas, que peleemos, que discutamos, que nos echemos en cara cuánto nos odiamos y que acabemos arrancándonos la ropa encima de la mesa de la cocina. Los días que haga lluvia no me pidas que me quede contigo en casa, bajo una manta y viendo una peli de estas que te hacen ver lo jodida que es la realidad comparada con ella, dime que si no tengo ovarios de salir a la calle y empaparme contigo, rétame a saltar por encima de todos los charcos,y te juro que te gano. Acabarás entendiendo que tus intentos por pedirme que no me deje las uñas largas serán en vano, y yo te pido que te encante que te arañe la nunca y la espalda cuando estamos descontrolados. Llévame al cine, no me dejes elegir película y déjame que te robe un poco de tu coca cola porque a mi se me ha acabado la mía. Cómeme la boca en medio de un paso de cebras cuando esté a punto de ponerse en rojo. Si hacemos la compra juntos, paséame por todo el supermercado con el carrito. Tírame a la piscina cuando esté desprevenida.  Muérdeme la mejilla cuando me enfade porque te ríes de mi miedo a algunas pelíclas.  No me pidas que me case contigo, no me jures que vamos a vivir juntos de por vida ni me digas que piense como se van a llamar nuestros hijos. Llévame de viaje el día que menos me lo espere y al lugar que menos me imagine. No me prometas que voy a tener una vida feliz a tu lado, y solo déjate la piel en hacerme feliz los momentos que pase contigo. Del resto me encargo yo.


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