L.

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lunes, 10 de diciembre de 2012

Quien lo siente, lo sabe

Aún puedo escuchar tu voz aunque no estés ahora mismo a mi lado y sentirte cerca estando lejos. Es jodido querer tanto a alguien y ver como ese alguien es capaz de vivir sin ti, mientras tú sin el, no necesitas vivir, si no sobrevivir. Y quien lo ha sentido, lo sabe. He pensado de todas las formas posibles de este mundo en sacarte de mi cabeza, en dejar de repetirme el sonido de los besos que nos dimos  y en querer continuar aunque no sea contigo. Pero es difícil, y duele, duele y quema y más en este invierno que trae muy mala ostia  ahora que no estás a mi lado y no puedes obligarme a que me abrigue para no coger frío. Te echo de menos. ¿Dónde estás? No paro de preguntarme que se te pasa por la cabeza cuando me recuerdas y a cuantas tías le tiras la caña ahora que no eres de nadie. No se si yo me estoy volviendo loca, pero incluso escucho a mi cama gritar tu nombre cuando tú ya nunca llegas. Ya no tiene gracia insultarme y picarme con nadie si al final no vamos a terminar a besos. Nadie va a dártelo todo sin pedir nada a cambio. Porque el brillito que te salía en los ojos cuando casi llorabas de la risa por las gilipolleces y la forma que tenías de morderme la oreja eran únicas en el mundo y ahora no soy capaz de encontrar a nadie que me haga sentir tanto con tan poco. Yo nunca te elegí, creo que el destino es algo hijo de puta y se que las casualidades me la han jugado muchas veces. Pero también sé que si hace 5 años me hubieran puesto una ruleta para que eligiera al amor de mi vida, también te hubiera elegido a ti. Porque la forma que tienes de reír me encanta, la manera en la que la nariz se te pone muy roja cuando tienes frío y tu pelo huele de maravilla. Porque lo que nadie entiende, es que me hiciste feliz. Yo lloraba por ti, yo me moría de miedo de perderte algún día y mi sueño era haberte conservado toda la vida a mi lado. Y eso era lo que ellos veían. Lo que ellos no veían era que en un puto día de 24 horas, estar contigo tan solo 3 o 4, o incluso 10 minutos, yo era feliz porque te tenía. Ahora me toca ser fuerte, intentar que los ''te quiero'' se queden en ''te quise''. Ahora entiendo que los últimos besos son importantes, que las despedidas de ''5 minutos más'' son muy valiosas, porque puede que un día os despidáis, pero la próxima vez que os veáis ya no puedas volver a despedirte a besos y a abrazos de él nunca más..

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