L.

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domingo, 3 de marzo de 2013

El tiempo vuela y yo vuelo con el

Entiendo que no me entiendas. Cuántas veces yo he intentado hacerlo y me he quedado con las ganas. Pero a estas alturas..Me da igual. Ya no busco que me entiendan, porque no quiero que lo hagan, porque no quiero ser alguien a quien se la pueda llamar modelo de persona a seguir. Porque no soy un ejemplo para nadie excepto para mi. Porque si tú no me entiendes, podré vivir con ello. Y si yo no me entiendo..podré vivir mejor. ¿Que si estoy enamorada? No. O si. No se, puede que lo esté pero no lo compruebe hasta que no vuelva a verle. O puede que no. O puede que esté enamorada de varios. O de ninguno. O que esos varios sean solo pasatiempos y que solo estaré enamorada en un tiempo de esa persona con la que querré casarme y tener hijos. Eso dicen, porque la idea de casarme me da mucho repelús. ¿Que si creo en el destino? A veces. Más que en las casualidades, seguro. Porque dos personas no se conocen si el destino no quiere. Aunque también existen las casualidades. Las bonitas. Las que recuerdas durante mucho tiempo. Por eso ya no dependo del tiempo, dependo de mi. De lo que siento, de lo que me apetece hacer y de lo que no. ¿Y lo que más odio de mi? La impaciencia. De hecho creo que es lo único de mi que llego a odiar. La impaciencia y mi mala ostia de vez en cuando. Pero sobretodo lo primero. Quizá porque haya tenido mucha durante bastante tiempo. Porque antes entre mis virtudes estaba la paciencia y ahora ha desaparecido. Como desaparecen muchas cosas que cada vez me preocupan menos. Quien quiera irse de mi vida, lo invito a irse ya. Porque ya no pierdo el tiempo, porque ahora no espero a que a alguien quiera verme, ahora hago lo que me da la gana con quien me da la gana y sobretodo cuando a mi me da la gana, y nadie va a quitármelo

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