L.

L.

viernes, 22 de marzo de 2013

Se feliz.

Hoy me han dicho algo triste, pero cierto: ''Las historias bonitas también acaban''. Y es jodido, pero tiene toda la razón del mundo. Parece que todo es una rutina y que nada va a cambiar. Pero basta un día, apenas unos segundos, un instante en el que algo te hace cambiar el pensamiento y actúas por impulso. Entonces abres los ojos, la clave estaba ahí. En querer y poder. Pero sobretodo, en querer. En querer y poder ser libre y acabar con lo que te lleva consumiendo tanto tiempo. Bastan apenas unas gotitas que colmen el vaso para que todo se desparrame, para que haya gritos, reproches, perdones que jamás se dicen y dos corazones rotos, en especial uno más que otro. Pero pasa. Y el pasado no se puede cambiar. Para bien o para mal, es algo que está ahí. Solo hay un presente, ahora.Solo hay un futuro, mañana. Ahora sé que nada es para siempre, que cuando menos te lo esperas, que en el momento en el que jamás imaginabas, las cosas dan un giro inesperado y todo acaba. Ha acabado, amigo. Se nos ha ido de las manos hasta este punto incontrolable. Se ha acabado. No más reproches, por favor, no quiero ni culpas, ni besos. Se acabó. He reventado, y he llorado hasta no poder más. Pero ahora tengo muy claro lo que quiero, y ya no eres tú. Te quise, durante este año y un mes justos, te quise, te amé, te adoré y todos estos blogs que hay aquí tienen palabras muy sinceras, pero también te digo que fuiste el mayor regalo que me dió la vida, que fuiste lo más grande, que lo he pasado muy muy mal, pero también he sido muy muy feliz. Fuiste lo mejor que me pasó en la vida. No estábamos hechos para estar separados, pero creo que ha quedado claro que tampoco estamos hechos para estar juntos. Que hay personas que simplemente no nacen para tener algo concreto. Hoy por hoy, no me arrepiento de nada, me alegro de haberte tenido en mi vida porque te juro que desde lo más profundo de mi corazón que no he querido a nadie como a ti, y desde lo más hondo de mi alma deseo con todas mis fuerzas que la vida te de lo mejor que pueda darte, quiero que seas la persona más feliz, pero también quiero serlo yo, y sé que juntos jamás podremos hacerlo. Te amé, te amé todo lo que se puede amar a una persona. Amaba la manera de reírte, tus cabreos tontos, tu manera de encender un mechero, tus abrazos, tus camisas, tus fantasías y tus planes de futuro que jamás se cumplirán. Estuve enamorada de ti hasta las trancas, estaba enamorada de tu forma de andar, de tus labios, de tus manos.. Recorría el mundo por ti y daba la vida por ti. La daba, entera. A pesar de que con todo el dolor de mi corazón sabía que tú por mi no la dabas. Pero yo por ti daba lo existente y lo inexistente. Pero se acabó. Porque yo no soy la mala, tú tampoco lo eres, nadie tiene la culpa por mucho que te empeñes en que la tengo yo. Simplemente, antes o después las cosas se acaban. Y nuestro fin ha llegado ahora. Te deseo lo mejor, de verdad que te lo deseo. Que te vaya fenomenal. Y nunca, jamás se olvidan los primeros amores. Por eso sé que no voy a ser capaz de borrarte para siempre de mi cabeza. Pero espero que con un poquito de cariño recuerdes cómo y cuánto te quise.