L.

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martes, 16 de julio de 2013

Te echo tanto de menos..

Hoy me he despertado con ganas de hablar de ti. De ti o en conjunto de una quincena de Julio bastante jodida de olvidar para los dos. O eso decimos ahora, no se, quizá en un año hayamos perdido las ganas. O no. Bueno, a lo que iba. Martes 2 de Julio. ¿Qué hacías en la playa y no en la piscina como siempre? No lo sé, y realmente, no me importa si en cuanto me viste y supiste que era yo saliste de ahí y viniste hacia mi. No te puedo explicar las sensaciones que tuve cuando por fin asumí que si, que después de casi 10 meses sin verte, sin escucharte, sin olerte, sin tocarte.. Estabas ahí, frente a mi, con los brazos cruzados, con una sonrisa que me impactó más de lo que yo creí que lo haría y con tu voz inconfundible. Créeme, inconfundible. Y no solo para mi, para el resto de la humanidad también lo es. Es una voz que me gusta. Por increíble que le parezca a más de uno.. Y bueno, eso era lo que todos los que sabían que habíamos tenido algo en Septiembre esperaban, un reencuentro, ¿no? Un reencuentro de dos personas que se gustaron en 2 días y que creyeron que podrían tener perfectamente controlado lo que pasaría en esos 15. Y bueno, el reencuentro se acabó, cada uno para su sitio. Yo a la urbanización y tú a la playa. Pero no fue en la playa donde te quedaste. Cuando llegué a la urba, ahí estabas tú. Toodos te gritaron. Todos te llamaban para que vieras que yo entraba. Como si no nos hubiéramos visto, ¿sabes? Como si esperaban ser testigos del reencuentro. Pero no, eso era lo esperado, lo inesperado era que ya hubiéramos estado juntos. Yo, fíjate, que iba de pasota, que ese día había jurado y perjurado que no caería ni me encapricharía (por no decir otra cosa) de ti como una auténtica gilipollas, yo, la misma que negó durante días, por activa y por pasiva que no habría nada, caí. Aún recuerdo que el primer día que llegué a la piscina y el socorrista estaba me preguntó por ti. Fue algo así como:
-Es verdad, ¿y con él?
-9 meses es mucho tiempo sin vernos, se nos ha apagado la llama
-En 15 días hay mucho tiempo para encender unas pocas de llamas
No se equivocó
Lo que iba diciendo, que yo no quería quererte ni nada por el estilo, pasar algo de tiempo contigo quizá y ya está. Pero que lástima, que mientras yo jugaba a padel (si es que se puede decir jugar, porque mi manera de darle a la pelota con la raqueta no es que fuera muy buena) tú estabas mirándome. Y yo no lo sabía,  hasta que escuche tu voz y tu risa (riéndote de mi, precisamente) y si hasta ahí había jugado mal, imagínate ahora con los nervios. Y no entendía porqué me ponía nerviosa, no entendía porqué si un lunes 1 de Julio había podido llevarlo sin verte, y un martes 2 de Julio nos habíamos reencontrado sin cruzar demasiadas palabras, un miércoles 3 de Julio el saber que estabas mirando como jugaba me sacaba de quicio. Así que dejé la raqueta, subí y me senté. Y tu a mi lado. Y de nuevo esos piques que ya no recordaba. Pintarnos las piernas con pintauñas y con lápiz de ojos. No es normal lo nuestro, pero es que no quiero algo normal si eso implica que no es contigo, sea como sea, yo lo elegí y no lo cambio. 
Y llegó la pregunta
-¿Qué vais a hacer esta noche?
Por cierto, de lo que no he hablado todavía es de tu acento. De tu voz si, pero de tu acento..Solo eso ya da mil puntos a favor. Que lo sepas. 
¿Que qué íbamos a hacer? Pues no lo sabía. Pero lo que si supe en ese momento es que fuera donde fuese, tu ibas a estar conmigo. 
Y siguiendo en el miércoles 3 de Julio..
Bueno, podría ir día por día, pero no quiero que esto se me vaya taaaanto de las manos como se nos ha ido a nosotros eso de tener ''algo''. Porque ahora, ''algo'' es demasiado poco
Yo sentía cosas, eso lo sabía. Pero lo asumí de verdad cuando en plena noche nos tiramos en la arena, me pusiste la mano en el pecho y me dijiste que que nerviosa estaba. ¿Cómo no iba a estar nerviosa? Tenia tu cara frente a la mía. Podía olerte, verte, oírte, tocarte, podía ver como sonreías con unos dientecitos que apenas había recordado en tanto tiempo. Tu colonia.. Vamos a dejar tu colonia a parte o me podría pasar la vida escribiendo de lo que siento cada vez que la huelo y todo eso. 
En fin. 
Era la primera vez que estaba en la playa de noche contigo. Pero no la última.
-Tengo que irme. No quiero irme joder. 
-No quiero que te vayas
Nos pusimos de pie y sin soltarnos la mano nos fuimos hasta tener que despedirnos. Ya sabes tú que eso de las despedidas nunca me ha hecho mucha gracia, pero a diferencia de hace unos días, esa despedida era más de ''te veo mañana''
Un mañana que se convirtió en un pasado mañana. Y al otro. Y así durante el resto de las dos semanas. ¿Te puedes acostumbrar a alguien en 2 semanas? Si alguien tiene alguna duda, si. Puedes acostumbrarte por completo a una persona. 
-Pasáis tanto tiempo juntos que ya hablas como él
-Y te ríes como él
Y cosas así que la gente me decía. Lo que también me decían era que hacíamos una pareja muy bonita. Que se les hacía muy raro verte así con una chica sabiendo como eras. Y no es que me desagradara, al revés. Estaba súpeeeer orgullosa de que todo el mundo supiera que tú eras mío, y que yo era tuya, no para siempre, no durante todo el verano, ni si quiera durante todo el mes, pero si en ese preciso momento, éramos tú y yo. Tú, y tus llamadas, que ahora cada vez que suena mi teléfono ya sé que no eres tú, pero tiene el mismo tono para que siga causándome la misma sensación que cuando estaba cenando o en la ducha y de repente veía tu nombre en la pantalla. Tú y tus mensajes de Line todas las mediodías y noches. Tú, y tu manía por no soltarme, por besarme a cada segundo, por no querer separarme de ti, por decirme que no eres capaz de describirme como me quieres y cuánto lo haces. Tú y tú, tan torpe.. Tan tú. Diciéndome que te encanta como me muerdo la lengua al reírme. Leyendo una y otra vez las notas que te dejé escritas en tu móvil antes de irme. Ese móvil en el que me tenías de fondo de pantalla en todos sitios y tu desbloqueo era mi inicial. , y tu manera de reírte de mi marca del anillo en mi dedo,  y de mi ''hee'' y de mi risa escandalosa.. Picándome diciéndome ''Mira que guapa es esa tía...Pero no más que tú'' Y así día tras día, ahora tienes toda la culpa de que estando en mi casa me sienta al revés, y que sienta que mi casa eres tú porque no soy capaz de estar tan feliz como cuando me abrazabas, me levantabas y me apretabas tan fuerte contra ti que la idea de despedirnos parecía casi imposible. Yo espero verte con un montón de ganas, te echo de menos, y solo espero que en Agosto cuando de nuevo estemos juntos esto siga así. Porque como vaya a más si que va a ser un descontrol y no va a haber manera de ser capaz de volver a mi ciudad si eso significa no verte en un año. O no verte nunca más..

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