L.

L.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Te recuerdo porque fuiste y has sido la chispa que me ha hecho vivir

Supongo que se acabaron los ''hasta pronto'' o los ''ya nos veremos'' por un adiós definitivo. Supongo que ya se nos ha quedado demasiado lejos la esperanza de que esto tenga algún tipo de arreglo. Y si realmente lo tiene, creo que no llegaré a descubrirlo, quizá porque ya no me queda nada más que una caja de recuerdos, un sobre enorme con una foto y conversaciones que nunca volverán a repetirse. Ese probablemente fue mi mayor fallo, intentar que todo volviera a repetirse y es que no me dí cuenta de que nuestro tiempo había pasado y que la historia más bonita de mi vida tuvo fecha de creación pero también tuvo una de caducidad, y cuando pasó sencillamente no pudimos arreglarlo de ninguna forma. No he dicho en ningún momento que nos faltaran ganas, ni que nos faltara amor. Solo que hubo algo que falló. Y ambos sabemos lo que fue, ambos sabemos que lo hicimos mal y que nos dimos por vencidos solo 24 horas después de prometer cosas que ambos supimos desde los primeros segundos que no íbamos a poder cumplir. Me da mucha pena que esto se acabe, ¿sabes por qué? Porque recuerdo la primera vez que te vi y parece que fue ayer. Y no fue ayer. Y luego recuerdo la primera noche que estuvimos juntos y que dijimos que nos volveríamos a ver. Tuvieron que pasar 9 meses y 17 días para que eso se cumpliera. Tuvimos que pasar por tiempos jodidos, por tiempos separados pero nunca olvidados hasta que volví a verte y hasta que hiciste de los primeros 15 días de Julio los mejores días y semanas de mi vida. Las mejores tardes y noches, e incluso las mañanas que me las tenía que arreglar de una manera u otra para estar contigo. Cuando me tuve que separar de ti el 15 de Julio por la tarde tuve una sensación de vacío enorme. Te juro que no le deseo a nadie la sensación de vacío que se quedó dentro de mi cuando tuve que separarme de ti. Creo que hacía muchísimo tiempo que no lloraba así, lo reconozco, y me da igual, lloré como una cría lo sé y lo reconozco, y me abracé a ti llorando como si no me fuera a quedar sin lágrimas deseando que se parase el tiempo y pudiera quedarme allí contigo para siempre porque la idea de despertarme en un sitio lejos de ti me mataba, la idea de mirar el reloj y ver que no se acercaba la hora para estar contigo, mirar mi teléfono y no tener tus mensajes, escuchar mi tono de llamada y que dolorosamente no fueras tú quien estaba al otro lado del teléfono. Si eso para mi no fue el infierno, fue algo excesivamente parecido. Pero aún tenía la esperanza, no se, las ganas, aún nos quedaban alguna que otra conversación y es que cuando me dijiste que era lo más bonito de tu vida cuando yo ya estaba montada en aquel coche solo deseé quitarme el cinturón y agarrarme a ti y no soltarte nunca. En Agosto yo iba a volver y supongo que eso era lo único a lo que teníamos que agarrarnos. Pero un mes sin vernos fue demasiado. Es irónico, porque fuimos capaz de estar casi 10 meses sin saber nada el uno de el otro pero no fuimos capaces de aguantar un mes, supongo que porque ya sabíamos lo que podíamos ser juntos, porque ahora nos conocíamos 100%, porque no había nada del otro que no supiéramos ni conociéramos y fue demasiado jodido aguantar así. Y volví. Y volví a verte y tuve dos sensaciones. La primera era que estabas guapísimo, tanto como hacía un mes. Y la segunda, que sabía que por un lado todo parecía igual pero realmente no lo era. No lo era. Intentamos pasar una noche, lo recuerdo, el 16 de Agosto del 2013 me dijiste que me echaste de menos, y yo solo pude admitir que te quería y que te quería y nada más. ''Este fue el mismo sitio donde estuvimos la noche que nos conocimos, te acuerdas?'' Te sorprenderías de la de cosas que recuerdo mientras tienen que ver contigo. Llegó la hora de la despedida. Y no me refiero a que tuviera que irme (que también) si no que aquella fue la última noche que te vi sonreírme y quererme como si yo fuera la única chica del mundo. Aquella noche en la puerta de la casa de tu primo te besé por última vez y todavía siento que me quedé demasiado corta intentando alargar la despedida. Y a partir de ahí podría explicarte el resto, pero ambos lo sabemos. Llamadas en las que yo no hablaba, encuentros sin apenas hablarnos, intentar no mirarnos, discutir y discutir, y yo solo intentaba no odiarte porque las ganas de quererte eran mayores que las de separarme de ti. Y tú, siempre tú, siempre intentando llamarme la atención. ''Me encanta cabrearte'' dijiste una vez. Por eso aún habiéndolo dejado tu intentabas cabrearme y cabrearme aunque fuera para hacerme reír, porque nunca quisiste llegar a separarte de mi, ni yo de ti. Y bueno, entonces pasó. Pasó que en lo que quedaba de mes, estuvimos en el mismo sitio pero ya no estábamos juntos. Yo encontré a otro chico que llegó a hacerme sentir cosas, y tú encontraste a otra chica que también te lo hizo sentir. Pero nunca fue lo mismo. A ella nunca la agarrabas por la calle como si se fuera a escapar ni la tirabas a la piscina para no soltarla. Nunca la trataste igual que me tratabas a mi y eso fue, entre otras cosas, lo que me hizo saber que no la querías como me quisiste a mi. Ni yo he vuelto a querer a nadie como te quise a ti. Creí una vez que estuve enamorada, quise a morir, pero cuando te tuve a ti me di cuenta de que llevaba meses creyendo algo que no era cierto y supe que la palabra amor llevaba tu nombre desde la mañana que me dijiste por primera vez que me querías. Y poco más, supongo que está en mis manos volver. La última vez que te vi fue el 30 de Agosto. Nos cruzamos en una calle llena de gente, tú ibas con ella, con prisas, y yo iba con prisas, para encontrarle a él. Pero cuando miré para atrás y vi que giraste la cabeza para verme por última vez, lo supe: Nunca encontraré a nadie como tú. Y no me sorprende, porque no lo hay. Desde entonces solo veo tu mirada en fotos y videos y recuerdo tu voz y a veces duele. Los recuerdos duelen tanto como los que llevo en el corazón como los que tengo en una caja. Las palabras, los besos, las caricias, todo lo llevo tan dentro que parece que me consume cada vez que pasa un día 4 y lo paso lejos de ti, cada vez que miro el calendario y recuerdo que en un día como el que marca, estuve contigo y ahora sencillamente no se ni siquiera cómo estás. Ni tú sabes como estoy. Hemos discutido, hemos hecho como que nos hemos odiado pero nos hemos querido tanto que creo que eso es con lo que me quedo, con que eres lo mejor que me ha pasado en la vida y que espero que tu recuerdo sea suficiente para vivir ahora que sospecho que no volveré a verte en mi vida. Y no porque no quiera, ni porque no pueda. Solo que no me apetece ir al sitio donde hemos pasado tanto tiempo juntos y verte y tener que callarme todo lo que me gustaría decirte, bastante doloroso fue pasar por las mismas calles por donde pasé contigo y hacerlo sin ti, créeme, muy doloroso. Y bueno, si escribo esto hoy, ahora, es porque he encontrado a alguien que también me hace ponerme muy nerviosa cuando se que voy a verle, como me pasaba contigo. Que también me besa sin querer separarse de mi y que me hace sonreír hasta cuando no le tengo cerca. Y es ahora cuando he comprendido que no puedo ir por la vida fingiendo que eres alguien más en el mundo. Porque no es así. Solo quiero que sepas que te querré toda mi vida, que esa urbanización, esa piscina, esa pista de padel, esa playa, esas calles y todos todos los sitios en los que hemos estado, las patatas fritas que te robaba cuando cenabas, las meriendas que me ofrecía tu madre, las fotos de pequeño que tenías en el salón, la sonrisa que tenías cuando me veías, la cara de cabreado que ponías cuando discutíamos y las llamadas todas las noches antes de vernos. Las oreo compartidas, las papa delta compartidas y especialmente las granizadas compartidas y regaladas. Compartimos muchas cosas y no solo hablo de comida. Pero bueno, supongo que hay historias que tienen que acabar y acaban y que por mucho que me doliese todo esto, también tenía que acabar. Te voy a querer toda la vida, y todavía no ha llegado el día en el que no te eche de menos. A pesar de lo que me decía la gente , a pesar de que siempre fuiste el más niñato que había.. Si, yo me enamoré de ti de entre todos, me enamoré y con lo bueno, lo malo, lo mejor y lo peor no cambiaría todo lo que vivimos y sentimos por nada. Sé que no soy la única que te ha querido, pero si se que la que más, y tú tampoco has sido el único, pero también has sido al que más. No se si algún día tendré el valor suficiente de volver a aquel sitio y verte, quizá es que me da pánico que tú hayas cambiado, o que no lo hayas hecho. Ni si tendré el valor suficiente para quitar de este blog la foto de la izquierda que tenemos besándonos o si tendré valor por quitar la frase que hay escrita encima y que me hizo llorar el día que me la dijiste. O las fotos de abajo de todo por la playa. No se si algún día  tú y yo volveremos a vernos, pero se que si ese día pasa, sea cuando sea, muy dentro de mi te seguiré queriendo, pase el tiempo que pase, lo se, y no hay nada que pueda cambiar eso. Una parte de mi siempre será tuya. Siempre será del niño (o niñato, como tú ''amabas'' que te llamase) que fue capaz de cambiarme la vida en apenas días, en apenas semanas.  Y nunca seré capaz de olvidarte Feria. Nunca. 
Y un largo etcétera de canciones que se escuchaban las tardes que estábamos juntos 
o las que yo escuchaba cuando te tenía lejos
Hasta siempre

domingo, 3 de noviembre de 2013

Solo espero no tener que volver la vista atrás

No quedan mucho más que palabras, que muchas muchas cosas que decir, pero como siempre acabaremos en silencio y a pesar de tener que echarnos mil cosas en cara no nos diremos nada y solo esperaremos que el tiempo pase, como siempre. Al fin y al cabo prefiero silencios antes que discusiones, y es que ya estoy muy cansada de las peleas y de los reproches, de ir a veces tan despacio y de meter el turbo otras. Espero que a pesar de todo no pongas en duda que te quiero, que sin estar hechos para estar juntos tampoco lo estamos para estar separados, mi niño